Consejo Mundial de la Paz emite llamamiento en los 72 años de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki por EE.UU.

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Recordar Hiroshima y Nagasaki
Prohibir todas las armas nucleares en el mundo

72 años después de los bombardeos criminales estadounidenses de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki – los días 6 y 9 de agosto – y teniendo en cuenta los cientos de miles de víctimas, es más urgente que nunca exigir la prohibición de todas las armas nucleares en el mundo.

En un momento en que la situación mundial se caracteriza por la inestabilidad y la inseguridad crecientes, como resultado, en primer lugar, de una creciente carrera armamentista, del militarismo, el intervencionismo y las guerras impuestas por los Estados Unidos, la OTAN, la UE y sus aliados, con sua política de dominación, saqueo y agresión, existe el gran peligro de una escalada a una confrontación de grandes proporciones, incluyendo con el uso de armas nucleares, que si no se previene significaría el fin de la humanidad.

Responsables de la única vez que se utilizaron armas nucleares contra las poblaciones, Estados Unidos posee uno de los mayores arsenales nucleares instalados en su territorio y en todo el mundo -en bases militares USA-OTAN- con su doctrina militar reconociendo la posibilidad de un primer ataque con armas nucleares.

En el marco de su agresiva doctrina militar, los EE.UU. desarrollan actualmente un programa para modernizar su arsenal nuclear -con el anunciado costo de más de un billón de dólares en los próximos 30 años- y instalan un sistema antimisiles en Europa, el Ártico y Asia , que apunta especialmente a Rusia y China, buscando garantizar su capacidad para evitar la respuesta de otro país a un primer ataque estadounidense con armas nucleares.

La reserva mundial de ojivas nucleares, alrededor de 15 000, y los nuevos avances en la tecnología de las armas nucleares y los mecanismos de transporte conducen a la proliferación -1800 de ellos en Alerta Alta- son una amenaza para la supervivencia de la humanidad.

En este marco, tiene un gran significado la adopción el 7 de julio último del tratado sobre la prohibición de las armas nucleares por la Conferencia de las Naciones Unidas para negociar un instrumento jurídicamente vinculante para prohibir las armas nucleares, que conduzca a su total eliminación, reflejo de la voluntad de los pueblos, del movimiento mundial por la paz y los esfuerzos de los Estados no nucleares, a un mundo libre de armas nucleares.

Por otro lado, la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de 2015 dio lugar a otro fiasco, al no adoptar un documento final debido a la oposición de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. Estos países siguieron la misma línea junto con Israel, que se opuso a la convocación de una conferencia sobre el Oriente Medio como una zona libre de armas nucleares y otras de destrucción masiva.

En un período de profunda crisis económica del capitalismo, el mundo se enfrenta a nuevos peligros y amenazas a la paz, incluidas las intervenciones militares imperialistas en curso contra países soberanos y el resurgimiento del fascismo en formas antiguas y nuevas. La humanidad se enfrenta a los peligros de una guerra generalizada de dimensiones globales.

Sin embargo, este es también un tiempo de esperanza, basado en las luchas de los pueblos del mundo amantes de la paz, de que esta eventualidad puede ser detenida. Necesitamos recordar las lecciones de las luchas históricas y unir todas las fuerzas consecuentes y amplias para la paz, la justicia social y el progreso en una fuerte movilización cuya fuerza, amplitud y convicción pueden prevenir nuevas tragedias.

¡Nunca más el holocausto nuclear!

Haciendo un homenaje a las víctimas del terror nuclear en Hiroshima y Nagasaki, evocando el objetivo del Llamamiento de Estocolmo de CMP en los años 1950 por un mundo libre de armas nucleares, reafirmando nuestro compromiso y determinación con la causa de la paz, construyendo un mundo más justo y de progreso social, llamamos a todas las fuerzas amantes de la paz y antiimperialistas que incrementen su lucha por:

– La prohibición de todas las armas nucleares y otras armas de destrucción en masa, y el desarme general y controlado;

– El rechazo de la instalación del sistema antimisiles de Estados Unidos / OTAN y la abolición de todas las bases militares extranjeras;

-La defensa de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en defensa de la paz, la soberanía de los Estados y la igualdad de derechos de los pueblos.

6 de agosto de 2017
Secretariado del Consejo Mundial de la Paz