A los médicos cubanos y a Cuba, la eterna gratitud del pueblo brasileño

[Em portuguêsEn comunicado emitido el miércoles (14), el Ministerio de Salud de la República de Cuba anunció la retirada de los médicos cubanos del programa Más Médicos. La participación cubana en el programa estaba pautada por reglas acordadas entre Brasil y Cuba, bajo los auspicios de la Organización Panamericana de la Salud, más antigua entidad internacional de salud, integrada al sistema de las Naciones Unidas desde la fundación de la ONU.

Durante los cinco años de la participación de Cuba en el programa, los profesionales de salud cubanos atendieron a 113 millones de brasileños; muchos de ellos por primera vez han recibido atención médica.

Estos pacientes dieron a los médicos cubanos una aprobación del 95%, según una encuesta encargada por el Ministerio de Salud de Brasil. Eso porque los médicos cubanos, por su formación, consideran a la medicina, ante todo, una misión humanitaria, y no un medio para el enriquecimiento personal. Así, iban adonde eran necesarios al pueblo. Iban adonde otros se rehusaban a ir.

Tal noción parece haber sido una bofetada moral para algunos sectores elitistas brasileños que reaccionaron de forma histérica a la participación de los cubanos.

No basta con negar atención médica a los más empobrecidos, hay que atacar quien de forma solidaria se la propone a ofrecer.

Como portavoz de esta parcela prejuiciosa y retrasada de la sociedad brasileña, el presidente electo Jair Bolsonaro, antes, durante y después de la campaña electoral, atacó el programa, atacó a Cuba y puso en duda la competencia y la formación de los médicos cubanos.

Indignada por la verborragia de la ideología de extrema derecha que conforma la primitiva forma de pensar del presidente electo, para la República de Cuba no había alternativa, ante estos ataques, sino la de resguardar la dignidad de sus profesionales y la dignidad de la propia nación.

Los médicos cubanos salen, así, con la frente en alto, rodeados por el cariño y la gratitud del pueblo brasileño.

Toda la dirección, todos los núcleos estaduales y todos los militantes del Centro Brasileño de Solidaridad a los Pueblos y Lucha por la Paz (Cebrapaz) decimos también al unísono: ¡Muchas gracias, Cuba! ¡Muchas gracias, médicos cubanos!

Cuando las nubes del oscurantismo estén disipadas del cielo de nuestra patria y vuelva a brillar el sol de la libertad y de la justicia, seguramente nos veremos otra vez.

La Dirección Nacional del Centro Brasileño de Solidaridad a los Pueblos y Lucha por la Paz – Cebrapaz.

15/11/2018